Valora la vida humana que tienes. Porque sólo en la vida humana puedes acabar con el ciclo de la vida y la muerte. La encarnación humana del Verbo, que tiene la forma de un maestro perfecto y viviente, puede darnos la riqueza de la corriente sonora. Cuando nos conecta con la luz interior y el sonido interior, nos da una experiencia de primera mano. Si luego meditamos más, somos capaces de comprender lo que es el alma y podemos así ascender a los reinos espirituales más elevados.

